La alimentación hiposódica incluye alimentos sin sal o al menos con bajo contenido en sodio, y se prescribe para personas con problemas circulatorios o hipertensión. La sal puede perjudicar su organismo poniendo en riesgo su vida, y por ello la adopción de una dieta hiposódica es la única opción disponible.

Con una lista de alimentos hiposódicos a mano podemos armar un menú para una dieta hiposódica de forma sencilla para seguirlo semanalmente e ir variándolo a medida que avanzan los días. Un menú hiposódico puede estar compuesto de la siguiente manera:

Desayuno
Infusión de manzanilla o 1 cucharadita de endulzante.
1 vaso de leche descremada
 
Media mañana
1 manzana
 
Almuerzo
1 taza de caldo de verdura casero
1 plato de verduras cocidas (como calabacines, calabaza, zanahoria, pulpa de berenjenas).
Pescado fresco al horno (150 gr) con un aceite de oliva 1 cucharada de aderezo
1 pera de postre
 
Merienda
Infusión de menta con endulzante.
1 pan tostado con 1 trozo de queso magro compacto.
 
Cena
1 taza de caldo de verdura casero
1 porción de pechuga a la plancha
Ensalada de verduras (alcachofas, remolacha, calabaza).
1 cucharada de aceite de oliva de aderezo
1 plátano pequeño o ciruelas de postre
 
Este menú para una dieta hiposódica no necesariamente debe ser seguido a raja tabla, pero sí respetado. Incluyendo más alimentos hiposódicos podrás variarlo para que en la semana tengas una alimentación hiposódica variada y rica en nutrientes, pero sin sal.